Viento según el guion
Gerd Nefzer ha construido él mismo cuatro máquinas eólicas. No están propulsados, como es habitual, por un motor de aviación, sino por tractores Fendt de entre 110 y 400 CV. La ventaja: las máquinas eólicas clásicas con motor de vuelo suelen permanecer inactivas durante semanas o meses hasta que vuelven a utilizarse, por lo que requieren un mantenimiento intensivo. «Con nuestros tractores Fendt, el motor de aviación, tan propenso a averías, ya no es necesario», afirma Nefzer. «La máquina eólica, que tiene una resistencia alta y pesa hasta 1,5 toneladas, simplemente la engancho al enganche de tres puntos de la parte trasera del tractor». La transmisión Vario y la TdF le permiten tener un control total: ¿cuánto viento sopla y desde qué dirección? ¿Más fuerte, más débil, igual? «Gracias a la transmisión Vario y a la TdF, puedo controlar con precisión mis generadores de viento y realizar un refuerzo o una reducción de la intensidad del viento», explica. En comparación con el camión, hay otra ventaja: el tractor es apto para todo tipo de terrenos, ya sea en el desierto, en el bosque o en una ladera de montaña.