360-icon download left-arrow left-doublearrow nav-dot pdf-icon rss-icon search-icon spot-icon subnavi-icon close-icon info-icon
Como vivimos y trabajamos en una región muy montañosa, nos saltamos la categoría de 200 CV y fuimos directamente a los tractores de 300 CV.
René Messer, agricultor y contratista, cantón de Argovia, Suiza - 211, 716, 939 Vario
Como vivimos y trabajamos en una región muy montañosa, nos saltamos la categoría de 200 CV y fuimos directamente a los tractores de 300 CV.

El experto suizo en estiércol

Tomar cada día según venga. Este es el lema del agricultor y contratista René Messer, del cantón suizo de Argovia. Su explotación agrícola descansa en una colina con magníficas vistas de Habsburgo, que tiene una historia turbulenta y le ha enseñado mucho acerca de la vida. Hoy en día, además de criar vacas madre, dirige una empresa contratista de gran éxito con su esposa Regula. Es muy conocido más allá de la región como especialista en estiércol y residuos de fermentación.

Dado que la plataforma de estiércol de la empresa Agromesser se encuentra generalmente en la carretera, los neumáticos se han elegido en consonancia. Los tractores cuentan con neumáticos especiales para carretera y los depósitos de estiércol llevan neumáticos de vehículos pesados.

Hace aprox. 20 años, se quemó por completo la explotación agrícola propiedad de la familia Messer desde hacía más de un siglo. “El pirómano, que era de la zona, necesitó cinco intentos para reducir a cenizas toda la propiedad ”, afirma René al explicar los terribles sucesos que ocurrieron entre 1989 y 1991 y que tuvieron un gran impacto en él y su familia. “Para poder empezar de cero después de tan enorme pérdida, imposible de cubrir íntegramente con el seguro, hay que avanzar a toda máquina y dar más del 100%”. En aquella época, todavía se ordeñaban las vacas en la explotación, por lo que el establo para 20 vacas lecheras fue lo primero que se reconstruyó. Ahora, la explotación lechera se ha convertido en un rebaño de 20 vacas madre y un novillo de la raza Angus, principalmente debido a los bajos precios de la leche. “Ni que decir tiene que solo esta actividad no nos da para vivir, por lo que en aquel momento nos preguntamos cómo podríamos continuar con la explotación”, explica René Messer.

La prohibición de los lodos residuales abrió nuevas oportunidades.

“Mi padre siempre había trabajado fuera de la explotación. Trabajaba para una empresa especializada en la aplicación de lodos residuales. La empresa dejó de invertir en equipamiento cuando la prohibición de aplicación de lodos residuales fue objeto de debate a mediados de los noventa. Entonces vi mi oportunidad de entrar en el negocio como subcontratista y hacerme cargo de toda la organización de distribución. En aquella época ya cubríamos los picos con tractores, ya que los camiones no podían hacer frente a las malas condiciones meteorológicas en los campos”. En 2001, René Messer se hizo cargo de la explotación de sus padres y fundó la empresa contratista Agromesser con su esposa Regula, que ahora cuenta con siete empleados externos.

Cuando en otoño de 2006 entró en vigor la ley que prohibía la aplicación de lodos residuales, muchas granjas porcinas tuvieron problemas para deshacerse del estiércol, sobre todo en el cantón de Lucerna. El contenido de fósforo en el suelo era excesivo y la calidad del agua en los lagos era deficiente. El cantón de Argovia era la región que más lodo residual había aplicado en zonas agrícolas. Así que, por una parte, existía una gran demanda de fertilizante líquido y, por otra, la oportunidad de que el cantón de Lucerna extrajera el estiércol de la región.

“Así que suministramos estiércol a los clientes a los que hasta entonces habíamos suministrado lodos residuales. La cosa funcionó, y sigue funcionando hoy en día según el principio de que paga quien contamina. Esto significa que quienes tienen demasiados animales y no recibirían pagos directos de otra forma asumen el coste. Nuestros clientes reciben gratuitamente el suministro de estiércol. Ahora, el número de animales ha disminuido en el cantón de Lucerna, por lo que hemos tenido que dividir nuestras operaciones principales. Por una parte, aplicamos estiércol para empresas agrícolas y explotaciones colectivas. Y, por otra, como segunda fuente de ingresos, tenemos el llamado pulgar verde, las instalaciones de biogás”, explica René Messer. En Suiza no hay instalaciones de materias primas renovables, solo instalaciones de reciclaje. Esto significa que en este país solo llegan a las instalaciones de biogás materiales de reciclaje como estiércol, sustratos de grano o granos de café, así como otros desechos de la industria alimentaria. “Aquí nos hemos especializado en la aplicación de residuos de fermentación, pues disponemos de los conocimientos necesarios”, afirma.

La aplicación de estiércol es flexible y cuida el suelo

En muchas áreas queda patente que la empresa Agromesser es un verdadero especialista en estiércol y residuos de fermentación. El estiércol no se lleva al campo con depósitos de la manera habitual, sino con un sistema de mangueras. “Esto significa que conducimos un tractor vacío por el campo con un dispositivo de distribución montado y arrastramos una manguera por detrás”. Cada tractor y remolque, de los tres que utilizan los Messer, transporta hasta 900 metros de manguera. El estiércol se suministra con bombas de 25 metros cúbicos de capacidad, que se encuentran en los depósitos de estiércol situados en el borde del campo. Entre dos y tres tractores y remolques, que comprenden un Fendt serie 900 Vario y un depósito de estiércol trídem, llevan el estiércol al campo. “Así podemos permanecer en la carretera con grandes volúmenes de transporte y ofrecemos una alta flexibilidad tanto para lotes de terreno pequeños como grandes. Esto también evita la compactación del suelo y nos permite muchos más días de funcionamiento, ya que también podemos conducir en días de mal tiempo.

Otra ventaja es que, con el sistema de mangueras montado, podemos aplicar estiércol en pendientes utilizando tractores relativamente pequeños, como nuestro 716 Vario y 411 Vario. De lo contrario, estas zonas se emplearían para pastos”. El potente sistema de bombeo en los depósitos de estiércol es esencial para la gran eficiencia del sistema. René Messer ha desarrollado este sistema en colaboración con la empresa Bossini. Agromesser también es el principal importador de Bossini. “El depósito se llena en tan solo siete minutos y se vacía en el campo en apenas doce minutos. Esto es posible gracias a la combinación de bomba de vacío y bomba centrífuga. En primer lugar, el depósito se llena de vacío hasta que la bomba funciona a plena potencia y, después, la bomba centrífuga de alta capacidad entra en funcionamiento, cortando el estiércol unas 5000 veces por minuto. El estiércol no se adhiere tanto a la hierba, pasa mejor por las mangueras y se bombea a mayor velocidad”, afirma Messer al explicar las ventajas.

El bajo peso sin carga y el excelente sistema de frenado resultan convincentes

La eficiencia también fue una de las razones principales por las que eligió el tractor alemán de la marca Fendt. La empresa ha crecido con Fendt, y ahora cuenta con doce tractores Fendt en su flota: desde un 939 Vario nuevo hasta un 211 Vario, sin olvidar un Fendt Farmer 2. “Cuando hace más de diez años consideramos la posibilidad de cambiar de depósitos tándem a trídem con el fin de aumentar el volumen y obtener una mayor rentabilidad en la producción, buscamos nuevos tractores. Como vivimos y trabajamos en una región muy montañosa, nos saltamos la categoría de 200 CV y fuimos directamente a los tractores de 300 CV. Además de una gran potencia de hasta 390 CV, Fendt nos convenció principalmente por su bajo peso sin carga y su excepcional sistema de frenado, que cuenta con un sistema de freno de aire comprimido. Y es que la seguridad tiene máxima prioridad para nosotros”, explica René Messer. El sistema de bombeo se ha fabricado específicamente para agricultores inteligentes; los ejes también están hechos a medida. “En nuestros depósitos de estiércol, los dos primeros ejes son rígidos y el tercero es un eje de guiado automático. Esto es así también por motivos de seguridad. Los ejes de dirección no están disponibles con acumuladores de resorte, y la mejor seguridad con los sistemas de freno de aire comprimido solo se logra en combinación con acumuladores”. Otra ventaja de este eje es su radio de giro mucho más pequeño.

René Messer presenta con orgullo su 930 Vario, el primer Fendt que compró nuevo en 2006. Con 12.500 horas de trabajo, actualmente se utiliza como tractor de reserva.

El tema de la seguridad juega un papel muy importante en la empresa contratista Agromesser, lo cual queda patente en el hecho de que todos los tractores Fendt están equipados con iluminación LED, neumáticos especiales, una cámara trasera y una bocina adicional. “No solo prestamos atención a funciones de seguridad importantes, sino que nuestros conductores también deben participar regularmente en cursos de formación para conductores. Al fin y al cabo, nuestros conductores pasan mucho tiempo en la carretera”, subraya Messer. Los tractores de esta empresa contratista acumulan un total de 10.000 horas de trabajo solo en el transporte por carretera. Esto supone una media de 1.700 horas de trabajo al año para los 900 Vario, que se utilizan exclusivamente para la conducción por carretera. Todas las operaciones se planifican desde el campo. “Dado que trabajo con las mangueras en el campo durante todo el día, coordino los viajes desde allí”, explica Messer. “Me gusta estar en el tractor y en el campo porque quiero hacer el trabajo in situ para mis clientes”. “Los clientes valoran mucho que el jefe esté allí”, añade Regula Messer, que se encarga de la contabilidad.

René y Regula Messer con Martin Lieberherr de GVS Agrar AG

No solo debe coordinar y gestionar las operaciones de estiércol en un radio de hasta 50 km. La empresa Agromesser también ofrece servicios adicionales: “Además del negocio del estiércol, que constituye la mayor parte de nuestra actividad, transportamos grano, aplicamos cal, segamos hierba y empacamos ensilado”. Con este alto grado de utilización, es esencial que las máquinas ofrezcan la máxima fiabilidad, además de una excelente planificación. Messer realmente valora esta cualidad de los tractores Fendt. “Además de los tractores propiamente dichos, resulta decisivo poder contar con buenos concesionarios y contactos competentes. Esto es lo que Odermatt Landmaschinen AG en Hunzenschwil, una filial de GVS Agrar AG, y nuestro concesionario Fendt local son en este caso”, afirma Messer, elogiando a Martin Lieberherr de GVS Agrar.